Nada le gustaba mas que mirarlo auque no supiera aun que el existiera...lo miraba en las nubes la brisa y así solo dejaba que los días continuaran hasta que un día llego... lo tenia en frente pero estaba tan crudo manojo de naturaleza muerta ostentosa que no pudo resistir que su existencia se desvaneciera ya no era mas algo concreto en el mundo...desde su llegada solo paso a ser un ente y solo eso se redujeron sus días, sin que nadie la pudiera ver ni entender ,se había perdido? donde estaba? Era como esa sensación que recorre el cuerpo y la mente de cuando dos personas sin saber que es lo que sienten .Se miran a los ojos se inundan en sus inmensas mareas internas abundantes peligrosas y adentro algo calido tiembla desde la punta de los dedos hacia la punta de los pensamientos inunda recorre el brillo en los ojos casi sin querer y el estomago solo responde a leves caricias cosquilleantes y los pensamientos se tiñen de blanco ,el silencio se apodera del ruido lo domina con placer....Así se sentía, inestable en una totalidad absoluta...pero el seguía allí inerte, sólido inmovilizado sin ningún rastro de importancia escondiéndose en sus estructuras bien delimitadas .Pero al tiempo que nadie ni nada se le escapa tuvo que cobrar su parte una noche sacio su sed y ella lo vio por ultima vez era una sensación que se escapaba a todas sus reacciones...ahora podía mirarlo al revés ,sentía flotar en la inmensidad de la línea de un final que no podía controlar y entonces se la llevo...el como gran indiferente no se movilizo, pese a q la adoraba con la misma o mas intensidad que ella a el ,no hizo nada quedo inmovilizado como siempre pero allí algo se quebró dentro muy dentro ,entonces se rompió...
Estos son pasajes del enamoramiento platónico de una pescadita y un cenicero...
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