Detrás de las hojas dormidas murmuro en sus perfumes
aquello que me condensa el corazón
de donde vengo, de donde me llaman, de donde soy
como las hojas dormidas espero despertar con el sol
mojarme con las gotas del cielo...
Estoy firme, estoy viva...
Envejezco con el otoño dejando mis pliegos inundarse de amarillo
de marrones, de arrugas, volviéndome frágil ante el viento...
Dejo caer mis pedazos con cada moviento, los suelto, los dejo ir
Es el final...
Pasará tiempo todavía para que el invierno me acurruque
se pose en mi piel y se arremoline contra mis pedacitos sueltos
Una mañana desde el norte allí donde se ve el horizonte
se levanta un rayo de sol inmenso
fresco como la tierra húmeda, es que voy a nacer...
y sin querer no me doy cuenta
que me durante el invierno me estuve gestando
Ahí estoy de nuevo dejando crecer mis hijas dormidas
mis hojas verdes, mis perfumes de estación
mi dulce nacimiento.