- ¿Que paso ese día? yo tenia un mal presentimiento me dolía mucho el pecho, Diego mi hijo se había ido al recital de Callejeros cuando estuvo aquí, el es un chico bueno, dejame decirte. Un día hace mucho llego diciendo que había conseguido trabajo en un super mercado así que estábamos felices. Tres meses ahorrando, ya tenia la plata para ir a ver el Cosquin Rock. Me acuerdo que ese día antes que se vaya le dije - Tene cuidado, llamame y mandame mensajes, no me dejes sin noticias, y por favor ¨volve¨ hijo- Nose viste cuando sabes que algo no está bien? esa noche me dice mi hija -ma, llamaron de la policía, el Diego esta preso. No sabes como me puse, era como si algo en mi pecho se desarmara, no podía creer, y yo pensaba que había pasado porque estaba preso, eran las 4 de la mañana y salí asustada a ver que pasaba como estaba mi hijo. Es lo peor que a una madre le puede pasar, la angustia que me dio cuando entre a la celda donde estaba...-hijo, que paso- le pregunto... - y ahí me contó que se había pasado de vueltas que sus amigos le habían dado no se que droga y como no tenia plata para volver quiso robarle al chofer del colectivo y ahí no mas lo agarraron. Vos pensas que alguno de esos cirujas esta preso? No... y ahora esta hace tres semanas adentro, el es un buen chico, tenia su trabajo bien estaba ganando su plata, un chico joven con tantas cosas por hacer, Con quien vivía? vivía conmigo... Cuanto tiempo le dieron? Tres años mínimo, pero como puede ser!? (llora) a esos que violan, que matan gente deberían estar presos, mi hijo culpa de la droga se puso así... No sabes lo que significa para una madre este dolor...
domingo, 6 de junio de 2010
Monólogos de viaje II
- Amelia, viste todos los días prendas negras, para ocultar sus pequeños kilos demás. Tiene 35 años. Ella es un manojo de nervios, esta a punto de entrar a la Cárcel de Bower a visitar a su hijo
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