martes, 13 de julio de 2010

Tres miradas

Reinaldo: Qué loco, no? Que los mosquitos vivieran en su corto periodo de vida el equivalente a una vida humana, de principio a fin, con todas sus historias y sus momentos. Porque se me ocurre, puedo en un segundo de la nada destruir un universo con forma de panal o de hormiguero, si a miles de personas se le ocurre la misma idea al mismo tiempo, en los zapatos de un insecto asistiríamos al mismísimo fin del universo. A nosotros en cualquier momento podrían pisotearnos el hormiguero, o de hecho ya lo hicieron, a lo mejor estamos muertos y no nos dimos cuenta todavía. Y al que nos pisa el hormiguero le pisan el panal, y es el fin de su universo tambíen. El Universo es la carnicería más grande que jamás ninguno de nosotros pudimos alguna vez imaginar...

Gualberto: Me parece que aquí, en el centro de este maremoto, no tengo ganas de quedarme en pesimismo. Ahora he imaginado un hombre, narigón y parecido a un dibujo de Caloi, al lado suyo una mujer, acostada en una como caja de zapatos, dormidos, esperando a ser llamados en un extraño mundo en el que la gente venga en cajas de zapatos en vez de cigueñas, y ellos a su vez pueden imaginar otros hombres y otras mujeres cayendo al mundo en forma de gotas de lluvia (la vida dura lo que dura en evaporarse una gota), el mundo está siendo creado a cada instante, y su universo, y el panuriverso, y así, hasta el infito...

Norberto: Universos en bolas de humo de un sahumerio. Uno nuevo, ya fue, otro, se termina. BIG BANG y lo que dura y su eco resonando entre las negras paredes del universo. Lejos el uno del otro, y formando su distancia miles de universos infinitos intermedios. Todo es absolutamente posible. Ahí está mi poder. Puedo Crear Un Universo donde todo sea posible, incluso volver a vivir este mensaje.

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