jueves, 15 de julio de 2010
Perder la fe - Argumento para una película de acción metafísica
Soy conciente que no elijo el miedo, cierro la puerta de un Chevy Gran Torino y me tiro al abismo al grito de "Tomá Dios!"... el silencio se trueca en lluvia de sangre porque yo lo quise así, y se añade un poco de viento para agregarle un poco de dramatismo. Mientras caigo por el acantilado del infinito, se despierta el presidente que dormía hasta recién en el baúl. Amordazado, con dos tiros en el cuello y gritando a viva voz una extraña fijación por mis esfínteres, preanunciando escatológicas venganzas contra mi y las mujeres de mi familia, como si una negra feromona le dictara los más sucios deseos. El suelo de la eternidad está cada vez más cerca, por lo que seco de mi frente con la manga el ácido sudor.Yo tenía razón, la muerte es otra muerte más, y esta vida entre muertes duró más que el trayecto de una bala sobre la sien. Igual percibí antes su sonido, porque no siempre la velocidad de la luz es tan veloz.
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