Página 1
(Narración en primera persona; se trata de un narrador ausente del relato de los hechos. Toda la introducción en la primer página va acompañada de imágenes de los Frangollo, ilustraciones que los pintan como personajes duros, de facciones fuertes -Ver Caracterización de Personajes-. Hacia el final de la página nos concentramos en la figura de El Cielo.)
“Suelen recordar nerviosamente aquellos que vieron a los Frangollo que el aire alrededor se enrarecía cada vez que visitaban el barrio. Ya saben más o menos a qué me refiero: hojas volando, lluvia de otoño, niebla fría, calles grises, alguien que saca la cabeza con temor por la ventana, alguien que se esconde rápidamente detrás de la primer sombra disponible, silencio de cementerio, etc...
“Todo grupo tiene un líder, un héroe; un ser inútil que sintetiza los vicios anhelados y las indecorosas eficiencias de los que poseen poder pero carecen de coraje. El de los Frangollo era un hombre al que solían llamar “El Cielo”.
“A mi nunca hasta ese momento se me habría ocurrido que el nombrecito se ajustaba tan bien al tipo... Sobre todo después de ver lo que vi.”
Página 2
(Continúa la narración con imágenes, de acuerdo a lo que el texto va aportando...)
“A Lira le gustaban las piedras preciosas. Su padre era comerciante, y por estos lugares ejercer esa profesión significa ver mucho de eso. Pero le gustaba una en particular, llamada por quienes la conocían como El Ojo Del Cuervo, que solía llevar El Cielo colgada al cuello, y que un buen día - bueno para quienes todavía aspiran a encontrar un tesoro que los diferencie del resto del pueblo gris- vimos reluciente en sus manos. (No sabíamos - no supimos ver, en medio de una indecorosa nube de ilusión burguesa - que más tarde esa piedra se convertiría en todo el centro del asunto)
“En algún lugar lo conoció, y dicen algunos que se la robó, otros aseguran que él se la regaló. La mayoría sin embargo acordamos en opinar que la podría haber recibido como honorario, aunque en el fondo nadie apostaba a que una noche con ella valiera lo que esa piedra.
Página 3
“Pasó entonces que o la habrá querido de vuelta, o le habrán pasado el dato de a dónde había ido a parar su joya, o por pura gana, la habrá puesto como excusa para provocarnos. Pero El Cielo y los demás Frangollo aparecieron una noche como salidos de la nada. Cuántos lo previeron? Muchos, se habló mucho del tema cuando Lira comenzó a divulgar la noticia de la joya, pero nadie habría pensado que la situación terminaría así.
[...]
Caracterización de Personajes
Los Frangollo: Se trata de cinco bandidos, tipo vaqueros, pero sin demasiadas señales sobre esto. Las armas que manejan son revólveres y escopetas, pero más barrocas, llenas de inscripciones y rayaduras, maderas oscuras y gruesas, tornillos y engranajes, como máquinas. Uno de ellos lleva como arma secundaria una escopeta cuyo caño termina en una abertura grande, como la bocina de un gramófono. Las armas de todos son lo único reluciente en su apariencia. De estos cinco personajes solamente vamos a detallar a los dos principales:
El Cielo: Es el líder, tiene como seña personal un pañuelo roto y manchado atado sobre la cabeza, tiene una frente alta, que va cubierta con dicho pañuelo. En la historia va a llevarse el borde del pañuelo hasta el borde de las cejas, de modo que en ninguna parte, salvo en las que se indican, se le ven los ojos. Es, aunque bastante zaparrastroso, un tipo elegante. Maneja un revolver como plateado, el caño tiene grabado el dibujo de una mujer desnuda.
Yosoy Capicúa: Como se indica, es el segundo al mando, este tipo es de entre todos los Frangollo el más sucio, con barba de varios días, piel grasienta, sumamente flaco. Su arma es una especie de revolver-arcabuz, y los disparos que hace son de auténticas esquirlas de plomo.
En el bar:
Los parroquianos: Son los clientes. Viejos, pendejos, gordos, flacos, altos, petisos. Los del final, los que logran resistir detrás de una mesa, parecen en apariencia los más experimentados, son cinco en total y entre ellos hay dos viejos, dos tipos de edad madura y un pendejo de 16 años, a quien los demás cuidan a pesar de que todos disparan en igualdad.
Las prostitutas: Las locas, típicas, éstas son las más parecidas a la época del lejano oeste, con vestidos ultra escotados y llenos de dobladillos. Hay jóvenes muy fuertes, rubias y pelirrojas, con el cabello prolijamente recogido y las caras bien maquilladas, y las más viejas de cabello rizado y corto, menos arregladas y más desnudas.
Lira: Es la mujer protagonista de la historia, y deberá vérsela como camarera del bar. Por la vestimenta uno deduce que es otra prostituta, pero en ningún momento la vemos franeleando a alguno de los parroquianos. Lleva atado al cuello un cordel, del cual va sujeto El Ojo Del Cuervo, pero nunca lo vemos, porque lo lleva escondido entre los pechos, debajo del escote. Está muy buena la guacha, y tiene cara de guerrera vieja a pesar de no parecer muy grande, como de 27 años máximo.
Ikepia: Es la vieja chusma del bar, una gorda que atiende la barra. No hay demasiado que decir, salvo que en todo momento se la ve riéndose bien nerviosa, salvo cuando comienza a hablar Capicúa, que se vuelve una tumba, seria y calladita.
miércoles, 28 de julio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario