" ... el que puede, hace. El que no, se hace historietista..."
Wally Tortolini (Giffen & DeMatteis) LJA [el capítulo ese en que Wally se convertía en "El Gran Tortolini"]
- Hacer historieta es más rentable que hacer literatura, se puede escribir con la misma calidad y tenés el plus de la imagen para las cosas que no merecen ser explicadas con palabras.
- Hacer historieta es mil veces más divertido que hacer cuadros y lo mismo podés solicitar modelos que posen en bolas para poder dibujar anatómicamente bien.
- Hacer historieta es diez mil veces más divertido que hacer cine (a menos que seas Francis Ford Coppola o Silvester Stallone o Luc Besson).
- No necesitás actores, el actor es un dibujo, no come, no caga, no duerme, siempre está cuando lo necesitás, no te llama por teléfono y no se queja si tiene mucho o poco para decir, no necesita pasarse horas en el vestuario, no necesita maquillaje, no requiere pagos, ni regalías, ni cesión de imagen, ni nada de nada.
- No necesitás cámaras, no necesitás rieles de travelling, iluminación, islas de edición de audio y video, productores castradores, servicios de catering ni giras promocionales, campañas de marketing, ni almorzar con Mirtha Legrand.
- No necesitás el ambiente tormentoso de creación de los escritores. Afuera el cenicero atiborrado de colillas de cigarrillos, ni la vieja Olivetti, ni vivir en una pocilga infecta de piojos y roedores.
- Es increíble la cantidad de historietistas que forjan sus inolvidables obras en situaciones tan poco creativas como ser un domingo con la familia, mientras le rascan la cabeza al perro, tirados en el piletín con el agua hasta el esternón, después de morfarse un buen asado y los hijos coloreando el trabajo con lápices de colores escolares (total después le vas a decir a tu editor que lo hiciste vos porque querías comunicarte con tu niño interior).
- Ni qué hablar de los precursores de la lírica secuencial como Liniers o Max Cachimba, entes tan extraños y crípticos y con una especie de asomo de sentido del humor que uno no sabe si lo están putiando o qué pero que seguro que son artístas y si me hago un librito al estilo de ellos y lo cargo bajo el brazo una de cada tres mujeres me lo va a pedir para verlo y así poder recolectar millones de números de teléfono para elegir un sábado por la noche.
- Cuando te tiran a cagar la historieta por ser un arte berreta, les contás que Borges era dibujante caricaturista y que Cortázar escribió Fantomás y se meten en el orto los prejuicios pseudointelectuales.
- Para editar las historietas y reproducirlas en serie lo único que necesitás es una fotocopiadora, una abrochadora y un amigo que le guste caminar mucho para que te las distribuya (gratis, claro está).
- Una historieta sumamente incoherente, mal dibujada, peor guionizada, sin el más mínimo sentido narrativo, escatológica, políticamente incorrecta, racista, iconoclasta, jamás es un mal trabajo. Siempre hay un par de loquitos que convierten en altar las defecaciones creativas de los historietistas más escuetos de mente, tiempo y talento.
- Si fuiste Jack Kirby o Stan Lee, seguro que la pasaste bárbaro mirando culos en la calle cafecito va, cafecito viene, viendo qué tipo de retaguardia elegir para tus personajes femeninos... Si fuiste Oesterheld no lo habrás pasado TAN bien, pero seguro que unos asaditos compartiste con la tropa mayor: el viejo Breccia, Solano López, el maestro Pratt, etc. Y eso, para el historietista contemporáneo y nostálgico de la época que vivió, no tiene precio.
PD/ feliz día de la historieta!!

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